martes 19 de mayo de 2009

¡Rock, Acción! Ensayos sobre música popular y cine (Varios autores)

Primera escena: Vemos a Álvaro González (Jefe musical y José Plata
(editor web de www.radionica.gov.co) asistir un viernes de marzo a las
instalaciones del centro cultural Gabriel García Márquez a una de las
tradicionales transmisiones del programa “Desde el fondo”. Los dos
han estado hablando previamente de películas y de discos que quieren
ver y escuchar, para renovar asi el ánimo por la vida y las artes. En
la emisión del programa se contaba con la presencia de Carlos Moreno,
director de la película Perro Come Perro y Javier Mejía, director de
Apocalipsur, con quienes se planeaba hablar de sus nuevos proyectos y
también, de la música que han estado escuchando mientras escriben sus
guiones o están de rodaje.

Segunda escena: Durante la transmisión del programa, Andrea López,encargada de compras de la librería y quien suele participar en el programa, presentando novedades editoriales, presenta varios libros
como recomendados sobre cine, música y literatura. Entre sus manos
lleva una copia de este libro, que acaba de llegar a la tienda. Abre
el libro en la página 138, justo donde aparece el australiano Nick
Cave, abriendo el capítulo de Zapatero a tus zapatos (o los extraños
frutos de los músicos convertidos en cineastas). Álvaro y José se
miran y ven que ese libro es una de esas referencias necesarias que
hay que leer, hay que tener, hay que disfrutar y solo esperan que el
programa termine para poder comprarlo. Aún faltan 30 eternísimos
minutos para que el libro quede en manos de alguien que los querrá
tener para que esos textos queden en su haber de gozos y de motivos
para compartir con otras almas.

Tercera escena: Álvaro termina la transmisión y efectúa la compra; al pagar el libro, da un respiro de alivio; pensó que no habría cómo tenerlo, cuando solo se habían traído pocas copias y quienes las
habían visto, aseguraban que vendrían pronto por un ejemplar. El libro
comienza a devorarlo, porque si no, sería el libro quien se lo
devoraría. Pocos instantes después, que son unos cinco días, comete
una gravísima falta: le presta el libro a José Plata, confiando en su
pronta entrega, para que no quede en manos de personas que simplemente
lo archivarían.

Cuarta escena: José Plata siente envidia de los escritores que han sido convocados a este libro recopilatorio alrededor de la línea que une (o que divide) al cine y a la música. Al fin y al cabo, tuvo que
empaparse de 13 ensayos que dan un iluminaciones alrededor de esta
relación en temas como los orígenes del cine musical, los biopics, el
soul en el cine, cine y música electrónica, punk y cine, rock
independiente y filmes, además de una gran cantidad de referencias a
películas que si bien no se han visto en nuestras pantallas, sirven
como aliciente para ser buscadas y tenidas en cuenta. José ha cuidado
este libro como si fuera propio, y lo vemos feliz maquinando
relaciones que a su modo, ha logrado intuir al leer este libro. Ha
logrado entender (pero también confundirse) con las intenciones de los
grandes estudios al hacer películas musicales, o cómo hay cantantes
que son mejores sin duda cantando, que actuando. Ha sido este uno de
los más interesantes recorridos imaginativos en texto, sobre lo que se
ve y se oye en pantallas. Es una de esas lecturas que por donde se
aborden, podrán cautivar al espectador.

Créditos finales: José Plata devuelve el libro a quien se lo prestó, y de ser posible lo va comprar. Sabe que no será editado en Colombia y que no hay por qué tenerlo en fotocopias. Este libro bien puede ser
tomado como referencia para entendidos, para interesados o para simples personas que les gusta encontrar relaciones en las cosas que aprecian de la vida. Editado por la editorial Avant Press, está listo para ser visto y leído, sin temor alguno a desear ver y escuchar las cosas sobre las cuales se habla aquí.

lunes 9 de febrero de 2009

LOS GRAMMY 2009

Por Philippe Siegenthaler

Aunque los ojos del mundo musical se hayan acostumbrado a recibir cada nuevo febrero, con ánimo o sin el, las noticias y ceremonia de los Premios Grammy, hace muchísimo tiempo éstos no generaban tanta expectativa.

Una campaña publicitaria agresiva, aunque esto no suene extraño para la costumbre americana sí sorprendió su discurso, sus personajes, su lenguaje; un cambio político sin precedentes en el país que cobija de esperanza y tolerancia a todos sus estamentos, reflejándose en un aire de libertad atorado por años; una coyuntura económica que no distingue y se ha llevado por delante cantidad de sueños y prestigios, que atemoriza pero también sensibiliza a la gente.

Quizá lo anterior, combinando con una parrilla musical sin precedentes, tan grande y amplia que sólo se podría comparar con carteles de Festivales, prácticamente obligaban a quienes amamos la música a echarle un vistazo a la 51 entrega de estos premios. Para aquellas personas que aún no se convencían, una agrupación tan apática a estos espectáculos como Radiohead o la presentación de leyendas como Sir Paul McCartney, Robert Plant o Al Green debían dar ese último empujoncito hacia la pantalla.

Perdonarán los expertos, los de las diferentes cadenas radiales y televisas que en repetidas ocasiones han y cubrieron este evento, aquellas personas del común que año tras año han seguido los Grammy, pero ésta ha sido una de las ceremonias más emocionantes que se puedan recordar. 3 horas 30 minutos en donde, prácticamente, lo único que importó fue la música…

Y sí, puede sonar extraño, pero es que normalmente este tipo de premiaciones se concentra entorno a los discursos, los agradecimientos, los chistes, en fin, la magnífica capacidad oral. Pero esta vez, aunque hubo de aquello, estuvo sin duda hasta en un tercer plano. O simplemente comparemos las 10 estatuillas entregadas en vivo contra las 21 presentaciones musicales.

El escenario de los Grammy siempre ha sido un lugar de realización de sueños para los artistas. Claro, unos querrán acumular la mayor cantidad de gramófonos, pero otros realmente lo disfrutan artísticamente y recrean un espectáculo fabuloso, sacado de sus fantasías. Versiones únicas, inéditas, que jamás se repetirán, colaboraciones generacionales, de género (musicales & sexo)… En 2009 21 sensaciones y emociones, para todos los gustos y deseos, momentos para deleitarse de sonidos que tal vez durante el año poco apreciamos, o para sorprendernos de la grandeza de aquellos que disfrutamos. La música es espectáculo, diversión y, con una gota de sensibilidad (lástima que a veces no se pueda pedir más…), uno de los mayores gozos del mundo. Los Grammy, por fin, vibraron…


Aquí tenemos algunas de esas presentaciones

Radiohead - 15 Step GRAMMY AWARD PERFORMANCE

Toda la imaginación, el virtuosismo sonoro en esta única e inolvidable versión de 15 Step. Para toda esa inmensa fanaticada pegada al televisor esperando este momento, personas que quizá jamás habían sintonizado los Grammy, habrán dormido tranquilos después de esta majestuosidad… “How come I end up where I started /
How come I end up where I went wrong…”.

M.I.A (9 months pregnancy) - mia Grammy 2009 performance.


La imagen cambió a blanco y negro ayudando al surrealismo de la escena. Una intro fantástica de M.I.A y su progenitor próximo a nacer, seguido por los MC’s más grandes del momento…

U2 - Get On Your Boots (LIVE!!! - GRAMMY 2009!)

Fue el comienzo y hasta los americanos fallan en el sonido. Demoraron sus minutos en poder cuadrar el audio de TV. Pero sin duda, se logró entender la potencia de la nueva canción de U2, que definitivamente tienen los oídos bien abiertos hacía los sonidos que conmocionan nuestro mundo.

Coldplay - Lost (Acoustic Feat. Jay-Z) / Viva La Vida (Live @ 51st Annual Grammy Awards 2009)

El smashup acústico con Chris Martin en el piano y Jay Z en la voz es un momento espléndido. La presentación de Viva La Vida también es en versión diferente, con un Martin totalmente entregado, hasta se queda sin aire, y en el que se ve lo incómodo que puede estar cuando no tiene el piano a su lado.

GRAMMY AWARD 2009-Al Green and Justin Timberlake-Let's Stay Together

Acompañado de quién sea, siempre dará placer oír la voz de Al Green. Más aún con estas ya clásicas notas… A pesar de la innecesaria introducción del Sr. Timberlake.