El contraste de la noche. Sugarland al acústico, con poco movimiento, todo concentrado en su voz. Adele, con orquesta, pero también sin movimiento, toda para deleitarse con su voz. Quizá el momento buscado para descansar de la vertiginosidad del show.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario